Comunmente conocida como «La de Centelles». Esta sea posiblemente una de las vías ferratas mas transitadas de Catalunya. Se recomienda madrugar si no quereis tener colas y largos tiempos de espera.

Se prevee un día caluroso, salimos prontito de Dosrius y a eso de las 9:00 ya estamos casi metidos en faena. Es la primera vez que «Los Flojos» vienen a Centelles, hoy no esta Sir Flojo, peor para él. Superamos con firmeza y facilidad el primer tramo vertical no si escuchar los primeros lamentos de la Reina Floja. El tramo es corto y no da tiempo a muchas quejas. Superada esta pared caminamos el trecho que nos separa de la parte central de la vía. Un flanqueo lateral nos lleva a la primera decisión del día ¿Puente o no puente? como no hay «tráfico» decidimos subir hacia el puente, el tramo hasta llegar al puente tiene su «punto» un pequeño techo y un flanqueo en extraplomo nos llevan al inicio de «el puennnnnnnnnnnnnnteee». Mira que es largo y encima hay que hacerlo mirando al valle. Da yuyu pero no hay que pensarselo mucho, paso a paso con cuidado, sin miedo y se pasa. Lady Floja tiene problemas en el centro para llegar a la linea de vida, el aire le hace un poco la vida imposible pero lo supera con entereza. Pasado el puente, un descenso y luego el tramo mas aburrido de la vía «lateralismo» un flanqueo horizontal con algunas subidas y bajadas que vamos superando mientras comentamos la jugada. Bajamos al tramo de la «Tosquera» la idea es hacer el tramo difícil. El Sr Flojo sube con decisión, la Reina Floja y Lady Floja no lo ven claro y se desvian al tramo fácil. Una vez todos en la parte superior nos encaminamos al tercer tramo, el mas vertical y «divertido» de la vía. Alli nos espera el primer enorme techo con su escalera colgada. Lo superamos con mas pena que gloria, nos queda el segundo techo. Que asi de entrada parece mas fácil pero en la realidad no lo es. La Reyna Floja tiene un momento de pánico y se cualga cual fuet de las bagas de descanso mientras en voz baja va diciendo «no puc» «no puc» a modo de mantra. Finalmente con algo de ayuda y haciendo uso de las bagas supera el tramo sin mas percances. Dos aventajados ferrateros que estaban mirando la «jugada» aplauden la valentia y habilidad de la Reina Floja. Desde aquí a la cima del Puigsagordi hay un paseo sin mas contratiempos.

Llegados a la cima nos hacemos la foto con la senyera de fondo y tomamos el camino de regreso. Hace un calor de mil demonios, la bajada se hace eterna, llegados a la flojoneta nos pegamos manguerazo para refrescarnos y comer a la sombra.








